Violencia de Género: prisión preventiva por lesionar y hostigar a su ex pareja frente a sus 4 hijos

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El auxiliar fiscal Matías Vila de la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad logró la prisión preventiva para un hombre con antecedentes en un caso por violencia de género y doméstica. El imputado, que tenía una tobillera, se la sacó y violó las restricciones que le había impuesto la justicia de no acercarse al domicilio de su ex pareja. Fue detenido luego de que se accionara un botón antipánico.

La titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31, Susana Parada, hizo lugar al pedido de prisión preventiva solicitado por el auxiliar fiscal de la UFLA Norte: sobre el imputado de 38 años pesaba una restricción de acercamiento a su ex pareja por episodios de violencia de género y, además, tenía una tobillera de geolocalización ambulatoria.

Todo comenzó semanas antes de la última detención, cuando el imputado, que se encontraba en libertad condicional por un caso de robo que tramita en la justicia nacional, fue arrestado después de haber ingresado al domicilio de su ex pareja, ubicado en un complejo de edificios del barrio de Saavedra. Lo hizo aprovechando un descuido y minutos después de que la hija de la víctima le había negado el acceso por temor.

Una vez en el interior de la propiedad, y luego de discutir con la víctima, el imputado la insultó y la golpeó provocándole lesiones. Tras un llamado al 911 por parte de la hija menor de edad de la mujer, fue detenido en el lugar.

Por ese hecho se le impuso una restricción de acercamiento a menos de 500 metros de la vivienda de la víctima, la prohibición de contacto con su ex pareja por cualquier medio y la colocación de una tobillera electrónica de geolocalización.

 Pese a estas restricciones, el imputado se quitó el dispositivo de rastreo y volvió a presentarse en el domicilio de su ex pareja. Luego de tocar timbre, engañó a la hija de la mujer: le dijo que había vuelto a ser pareja de su madre para que le permita pasar. Así ingresó al departamento.

Una vez en el interior, buscó ropa y se fue, para volver a las dos horas. Para ese entonces, pese a tocar timbre en reiteradas oportunidades, no se le franqueó el acceso, por lo que el sospechoso se dirigió a la parte posterior del edificio e intentó forzar la persiana del departamento. Ante ello y atemorizada, la víctima activó el botón antipánico.

Respondieron a la alerta policías de la Ciudad y, al verlos, el sospechoso intentó huir trepando un tapial de ladrillo de 2 metros de altura, pero cayó, golpeándose el rostro, y fue entonces que lo detuvieron.

Así, la jueza Parada hizo lugar al pedido del auxiliar fiscal Vila, dados los antecedentes del imputado, las características específicas de este caso y la perspectiva adoptada de considerar la violencia doméstica sufrida por las víctimas, tanto la mujer como los niños.

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